martes, 21 de enero de 2014

Número 23

A mis 23, observo a mis hijos dormir, y me doy cuenta de que duermo igual o peor que ellos. En mi cama de 2 plazas amanezco cruzada, con la cabeza a los pies, al medio, o simplemente con la cabeza colgando, inclusive sobre el velador. Confieso que me cargan los veladores, a menos que contengan libros. Un velador con zapatos, es como  masticar un cuchufli relleno de manjar en su centro y darse cuenta de que sólo tiene dulce de leche en los extremos, decepcionante. (Comprendo que no estén en mi velador, pues existen dos personitas que se los comen, quitan hojas y tiran como un juguete más)

A mis 23, no encuentro nada más exquisito que un bostezo con la boca tan abierta que no existan manos que puedan taparla y que las comisuras se agrieten, este bostezo aumenta considerablemente su exquisitez si estiro mis metro sesenta y toco el techo (jamás tocaré el techo de una casa, a menos que ésta sea de alguna criatura mítica como un enano, gnomo , Gimli del señor de los anillos, o cualquier otro... que buena el Hobbit, la cagó).

Pero, Hey! Hay algo que supera el bostezo y  es que después de un atareado día de mamá doble, estudiante, hija, polola, llegue la noche y cha cha cha channn (leánlo en tono de suspenso) llegue la hora de: sacarse los sostenes, si, sacarse el corpiño, dejar en libertad los senos, que la gravedad haga el trabajo que tenga que hacer, si al final, trabajo es trabajo y aunque tengas el mejor sostén de la vida, de la mejor tela, ultra mega push up y de 50 lucas, las lolas igual nos van a llegar al ombligo.Así es la naturaleza femenina, acéptenlo.

Existe algo que detesto a mis ¿cortos? que patuda ¿largos? exagerada... ¿Medianos? i like..  23 años, y son esas toallas higiénicas de tela malla, que para mi en el fondo se traduce en plástico, esas fucking cosas que debemos ponernos cuando nos desangramos por 5 días y no morimos (Bart Simpson) que terminan por irritar mi piel y yo rascándome como pueda, sin que nadie se de cuenta, esa picazón, esa incómoda picazón que te da en el metro, la micro, caminando por la vía pública, y que dan ganas de satisfacer a dos manos con cara de orgasmo... puta que es rico rascarse! pero que mal cuando uno llega a romperse la piel o perder la integridad de la piel según la NANDA.
Gracias toallitas femeninas, gracias.
Además en esos días tan cheveres que te hinchas como sapo, se te ocurre comer sandía y ? te hinchas el doble y te da diarrea... y eso que me crié tomando leche con pan con palta.

Pobres arañas, no las soporto, veo una y  comienzo a sentir ese incontrolable impulso de poner lo que sea sobre ellas para aplastarlas. Da igual el tamaño, color, velocidad, a todas las remato. Le pido al cosmos, madre tierra, disculpas por matar un ser vivo sólo por miedo, por desconocimiento.
Digo lo de las arañas porque acabo de tener una en mi hombro y la pantalla del notebook me salvó la vida. sin cuidado me golpie con él hasta ver una bolita de araña :(

Buenas Noches.


sábado, 3 de agosto de 2013

Bigotes

En vista de mi falta de tiempo, bienvenidos sean las cremas depilatorios en 5 minutos.
No quiero ser la fantasía chubaca... las piernas tal vez si :)

Aquí la canción que me acompañó... un pequeño reencuentro con mi grupo favorito

viernes, 2 de agosto de 2013

No toda distancia es ausencia
Ni todo silencio Olvido.



martes, 25 de septiembre de 2012

viernes, 21 de septiembre de 2012



Un gran poeta


Cuando caiga la tarde, lo verás salir
arrastrando de casa el calor del hogar.
Cortará alguna flor, besará a su mujer,
perseguirá la estela de un cometa fugaz.
Y en la calle lo verás abrir la flor de su secreto.
Y empezará a soñar.
Quizá vaya al billar a mirar hombres y posturitas 1.
Quizá invente una cita
con un Adonis para él.
Ningún hombre lo amó.
A nadie reveló su pasión y los juegos,
el deseo clandestino.
No hubo cartas de amor,
no hubo día del orgullo.
No le devolverán los veranos perdidos.
Y Cernuda lo ve suspirar, triste, desde el Parnaso.
San Sebastián asaetado reza por tus pecados,
llora por ti, no olvida
al que sufre en silencio
a su oveja perdida.
Miran al cielo y piden un deseo:
contigo la noche más bella.
Amores imposibles
que escriben en canciones
el trazo de una estrella.
Cartas que nunca se envían.
Botellas que brillan
en el mar del olvido.
Nunca dejes de buscarme
la excusa más cobarde
es culpar al destino,
es culpar al destino.
Cuando salga de clase, lo volverá a encontrar
en el lado salvaje, tras el humo del hash.
Él, dulce calavera. Él, corsario de barrio.
Ella, dulce muñeca. Ella, seria y formal.
Él no escucha el rumor de sus alas si pasa a su lado.
Pobre Blancanieves,
nuestro príncipe prefiere a la madrastra,
a la mala del cuento.
Él será la manzana
donde duerme el veneno.
Ella soñará un verso que él nunca escuchará.
Él no trepará sus trenzas una noche de invierno. 

Ella soñará un viaje y no habrá despedidas.
Ni canciones de amor, ni Capuleto y Montesco.
Crecerán y en la espuma del tiempo
se deshacen sus sueños.
No quedará ni un recuerdo,
ni en la noche un lamento.
Quizá una leve herida 

que lavará el olvido
o el agua de la clepsidra.
Miran al cielo y piden un deseo:
contigo la noche más bella. 

Amores imposibles
que escriben en canciones
el trazo de una estrella.
Cartas que nunca se envían.
Botellas que brillan
en el mar del olvido.
Nunca dejes de buscarme
la excusa más cobarde
es culpar al destino,
es culpar al destino.
Caminando hacia el sur, tomando la autopista,
han abierto un garito, muy cerquita del pueblo,
donde huríes 3 desnudas venidas de cien mundos
celebran cada noche catorce de febrero.
Y en la aldea un hombre suspira si el neón se ilumina.
No tuvo Eva este Adán,
no hubo asiento de atrás,
ni caricias, ni cartas perfumadas,
no hubo cita en el parque.
No hubo chicas de Plan 4.
Cuando caiga la noche lo verás entrar
como cada domingo aseado y puntual.
La encontrará en la barra, como a un delfín varado
que ha perdido su estrella, que un día expulsó el mar.
Ella escucha y él, enamorado, desnuda sus miedos.
Entre el ruido, benjamines de champán
y otros delfines cobrando su rescate
a náufragos perdidos
sueña raptar a su amante.
Miran al cielo y piden un deseo:
contigo la noche más bella.
Amores imposibles
que escriben en canciones
el trazo de una estrella.
Cartas que nunca se envían.
Botellas que brillan
en el mar del olvido.
Nunca dejes de buscarme
la excusa más cobarde
es culpar al destino,
es culpar al destino.

martes, 3 de julio de 2012



Canción de Hoy :)

Déjese de crecer y empiece a pensar.. M.G

Anoche, y varias noches anteriores, he querido mandar a mi alma a conversar con la tuya, no sé que pasa que se devuelve aún más rota, me recordó unas palabras que le dije a mi querida amiga un día cualquiera y me hizo darme cuenta de muchas cosas, la frase es: "Podría quedarme mi vida entera encerrada en esas cuatro paredes, con un computador, un ropero, su cama y yo entrelazadas y él" Guau, no puedo creer que esa era yo, no puedo creer que de mi saliera tanto amor, tanto que si no hubiese sido por mi amiga me hubiera arrastrado hasta el fin del mundo con tal de que tu sintieras lo mismo.  Pienso que si lo exteriorizo de cierta forma podré dormir tranquila por las noches, quizas así dejo de soñar con tsunamis, quizás asi dejo de pensar en cómo morir sin que muera mi descendencia... ¿será depresión?¿será que una vez más meti la pata y ahora hasta más allá del fondo? casi como que me exiliara en el Tártaro y me invitara a tomar el té Hades. 
Las lagrimas que brotan de mis ojos son goterones, casi granizos de medio kilo cada uno, pasan desapercibidos por las noches, y espero que irme lejos me ayude a querer renacer, el nudo en la garganta me acelera el corazón y me pregunto si mis pollitos sentirán lo mismo que yo.

Tengo pena, siento pena, pero cada vez que comienzo a llorar siento pataditas dentro de mi y son como empujones que me dicen: Mamá despierta, mamá piensa, mamá te necesitamos... ¿Mamá? si, mamá, yo, mamá, a mi me saldrá leche de los pechos para alimentarlos y darles amor, y decir como todas las mamás del mundo que son lo mejor de la vida y lo mejor que pudo haberme pasado. Y a mi se me caerá la baba mientras los vea crecer y les enseñe a hacer pipí dentro de la taza del baño y les diga que el pilin no es una manguera y tienen que apuntar hacia abajo, no hacia arriba, ni hacia el lado ni a las paredes, a mi, yo mamá, ahora es mi turno, ahora es mi turno de criar dos niñitos caballeritos bien machitos... 



...


lunes, 11 de junio de 2012